Si eres estudiante de la ESO, de bachiller o de la Facultad de Química hay algo que sin duda tienes que saberte: la Tabla Periódica. Esa bonita, preciosa, hermosa tablita con nombres que todo el mundo conoce y otros que ni siquiera saben los que los descubrieron (es coña, no os enfadéis conmigo, químicos). Sí que es cierto que para los que la estudian en la asignatura de Física y Química no tienen que saberse los elementos del medio (metales de transición). Pero sí los que hacen de pilares en la tabla.

De todas formas, hay un juego para Android muy chulo con el que aprenderlos y de paso pensar, y también de paso divertirse. Se trata de “Atomas” y no “Atomar” (no penséis mal). Se empieza con un panorama aleatorio en el que hay alguna “bolita” de algún elemento, todos ellos de los primeros (hidrógeno, helio y litio). Se disponen inmóviles sobre un eje donde en el centro hay otra bolita preparada para que la “dispares” entre dos bolitas que ya haya. El objetivo del juego es llegar al máximo elemento químico del que haya en el juego (no sé cuál es) creando simetría.

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Uno de los posibles inicios del juego

Si por ejemplo tenemos: “Li-Be-H-H-Be-Li”, cuando aparezca una bolita “plus” (es roja con una cruz) se dispara entre las dos de hidrógeno para que al haber una simetría, empiecen a colisionar los elementos y formen el siguiente. Pero pueden saltarse varios elementos si hay una simetría grande y que no te salga alguno así que… mucho no aprenderás con el juego.

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Bolita “plus” lista para dispararla entre dos de litio.

A veces, sale una bolita “menos” que, si tocas una bolita de la periferia, puedes reposicionarla para formar una simetría mejor e incluso con esa bolita del elemento que hayas seleccionado puedes transformarla en una bolita “plus”.

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Bolita “menos” en el centro. Se puede mover una de nitrógeno para colocarla entre dos de helio y formar simetría.

¿Qué pasa si llegas hasta un tope en el que no te deja disparar más bolitas? Pues GAME OVER, dude. Todas las bolitas empiezan a colapsar hacia el centro hasta que desaparecen, como si las tiraran por el desagüe. No obstante, tienes varios ases de manga: lo que el juego llama “Antimateria” (una oportunidad para vaciar la mitad de las bolitas y que si lo gastas, c’est fini),”Tiempo de la máquina” (para deshacer un movimiento, puedes usarlo cada x movimientos), “Agujero negro” (para colisionar dos bolitas que no formen simetría) y “Neutrino” (para clonar una bolita). Los dos últimos salen de vez en cuando en el centro cuando tienes mucha puntuación. Todo muy surrealista. Además, hay unas ventajas conforme llegas a algunos elementos y A VECES NO FUNCIONAN. No puedes usar todas y encima alguna es más una trolleada que una ventaja. También hay otras tres modalidades de juego.

“Agujero negro” (izquierda) y “Neutrino” (derecha)

Ahora, muchos se preguntarán: ¿este juego está basado en un hecho o proceso científico, o sólo sirve para pasar el rato y ya que estás aprendes los elementos (además en inglés)? Pues en parte sí, y en parte no. Lo de que haya simetría no significa nada, simplemente que tengas pares de bolitas del mismo elemento para formar el siguiente y que lo lógico es que estén a ambos lados de la bolita “plus”. Pero lo de que dos de hidrógeno forman una de helio SÍ que es real. Y lo tenemos sobre nosotros cada mañana al levantarnos. El Sr. que broncea a los guapos en la playa, deslumbra a las personas con ojos claros sin gafas de sol y provoca vientos con los que algunos vuelan, vive esto constantemente: el Sol. Tiene hidrógeno para dar y vender y aún le durará unos cuantos años más. Pero este hidrógeno experimenta una reacción química que va más allá: la fusión nuclear. Ahora mismo, muchos átomos de hidrógeno están fusionando sus núcleos a pares y convirtiéndose en helio.

¿Y qué pasaráááá? Que algún día, dentro de millones de años (no os alarméis que no estaréis), todo el Sol será de helio y empezarán a formarse nuevos elementos hasta el hierro. Y cuando eso pase, significará que se le habrán agotado “las pilas” y “se apagará”. La energía que nos proporciona el Sol es debido a la fusión nuclear que hay ocurriendo y que no para ni para un kit-kat. Imaginad la cantidad de hidrógeno que tiene y que todavía dura.

En otro post explicaré eso que dije antes de que “este hidrógeno experimenta una reacción química que va más allá”.

Mi record en modo clásico de juego es Plomo con número atómico 82 (imaginad lo viciao’ que estuve ese día), aunque cuesta muchísimo volver a alcanzarlo y pasarlo. Así que, os recomiendo mucho este juego. Ya estáis tardando en instalarlo.