Hay una chica en mi curso que con su desinformación/inocencia hace reír a la gente. Desde que me cambié de instituto, no he hecho más que reírme cada vez que ella pillaba un chiste tarde (igual que los actores de Hollywood en “El Hormiguero”), ha hecho algo gracioso… en fin… La voy a llamar “X”.

Os pongo en situación: un chico de su clase se estaba comiendo una mandarina. A lo que X le dice:

– ¿Es de los árboles de la calle?

– No.

– Uy, ¿por qué la gente no se las come?

Entonces interviene otra chica y dice:

– Porque no se puede, están para decorar.

– Pues las personas que no tienen dinero se las pueden comer, que son gratis – contesta X.

A lo que algunas personas replicaron diciendo a la vez lo del título de este post:

– ¡¡¡PUES CÓMETE UNA Y LA PRUEBAS!!!

Tremenda es esta chica. Es cierto que están para decorar. Y la gente que se ha reído puede que no sepa el motivo por el que no se pueden comer esas mandarinas (en realidad, naranjas). Bienvenidos al mundo de la botánica.

Si X hiciera caso a sus compañeros, se llevaría un enorme disgusto después de arrancar una fruta de un árbol de estos. No están pensados para que la gente se alimente de ellos por una sencilla razón: son amargas. O como dicen los agricultores, árboles bordes.

Las naranjas son hijas de las mandarinas (y no como se piensa contrariamente). Pero la primera variedad de naranjas que se llevaron a Europa eran las amargas (Citrus aurantium), procedentes de Asia. Las naranjas que comemos son las dulces (Citrus sinensis), procedentes de Brasil. Estas naranjas en Europa, sobretodo en Valencia, que está plagadita de naranjos, crecen de injertos en naranjos amargos. Un injerto es una técnica artificial por la cual se juntan tallos de dos plantas distintas para que se desarrollen como una. Esto ha sido una práctica realizada desde tiempos inmemoriables. Además, es un lujazo porque permite propagar una variedad a la que le es complicado crecer en otro hábitat. Lo bueno de esto es que el injerto siempre manda: salen todas dulces.

injerto

Tutorial sin texto de cómo hacer un injerto en árboles frutales. Fuente: arbolesfrutales.org.

Se deben cumplir algunas normas para que el injerto sea satisfactorio:

  • Injerto y portainjerto deben ser compatibles y tienen que estar sanas y sin virus.
  • Las zonas generatrices (debajo de la corteza de una planta) deben estar 100% en contacto.

Pero los árboles de la calle NO han sido modificados. Son muy bonitos, dan olor cítrico al pasar cerca y todo lo que vosotros queráis. Pero el sabor de sus naranjas es asqueroso y es la culpa de un compuesto llamado neohesperidina, una flavanona (tipo de flavonoide. Y éste es un metabolito secundario) glucósido (molécula compuesta por un glúcido y otro compuesto).

neohesperidina

Fórmula semidesarrollada de la neohesperidina, delicioso. Fuente: spanish.alibaba.com.

Así que, si queréis darle un bocado a una naranja de calle, adelante, pero yo no os lo recomiendo.

Por cierto, visitad esta web, con la que me topé y me llamó mucho la atención: http://pijamasurf.com/2014/07/colorido-arbol-crece-mas-de-40-frutas-diferentes-a-la-vez/

Paz, amor y humor.