Mañana vuelve a las 22:55 una de las mejores series que he visto nunca. Es europea, concretamente alemana. Y tiene ese puntillo de película de finde por la tarde en Antena 3, pero sin secuestros. Aunque los tiros no se alejan demasiado, es una serie policiaca con un asesor muy inteligente, como “El Mentalista” o “Numb3rs”, pero europea. Y os aseguro que es para echarse unas risas los jueves por la noche, si tenéis AXN. Se trata de “Einstein”. Os cuento de qué va y pasamos a la acción con un nuevo análisis fílmico, más bien serial de la primera temporada. No hay spoilers, aunque quizás os apetezca ver primero la serie.

Un chico joven, profesor de la universidad, es tataranieto ilegítimo (eso dice él, aunque la sinopsis real siempre dice bisnieto) del científico Albert Einstein. Como os podréis imaginar, es experto en física. Sufre de una enfermedad hereditaria (Corea de Huntington) que probablemente acabe con su vida dentro de 7 años lo que para él significa aprovechar todo el tiempo que le queda al máximo. Tras ser detenido por robar anfetaminas de un hospital, consigue resolver un crimen en pocos minutos. Desde entonces, trabaja como asesor de la policía, quiera o no, si quiere ser libre, aunque eso implique llevarse mal con su nuevo jefe y compañera.

En esta serie hay una barbaridad de referencias, demostraciones y menciones científicas como para hablar de todas ellas con detenimiento. Así que he elegido las mejores.

Las divertidas demostraciones de Felix.

Algunas veces aparece Felix en la universidad de Bochum dando clase a sus alumnos, realizando experimentos muy divertidos. “Camina sobre las aguas” para enseñar los fluidos no newtonianos (que ya conoce todo el mundo) o monta y derrumba un efecto dominó con piezas que van aumentando de tamaño y acaba sacrificando el móvil de un estudiante poco atento. Pero los más curiosos son estos.

  • Abre un coche con… una antena humana.

mando antena cabeza

Lo que está haciendo Felix arriba, sí es lo que parece. Utiliza la cabeza de un alumno suyo como antena para abrir un coche. ¿Acaso esto es posible? Por supuesto que sí. Esto no salió en la serie como tal, sino en el capítulo piloto/ película de hora y media de la serie. Los mandos que abren el coche a distancia funcionan con ondas de radio. Pero tienen un alcance limitado. A cierta distancia es imposible abrirlo como si estuvieras cerca. Sin embargo, nuestra cabeza puede actuar de amplificador y hacer llegar las ondas. ¿Cómo? Pues porque nuestra cabeza tiene mucha agua. Las moléculas de agua son excitadas por las ondas y empiezan a cambiar su orientación. Y entonces se forma otra onda electromagnética con la misma frecuencia, pero amplificada. Tranquilos, que no se os va a freír el cerebro.

  • Oh, oh plátano.

contador geiger

Otra de las clases interesantes es la del capítulo sobre la radioactividad. En la foto de arriba, Felix utiliza un contador Geiger (aka contador Geiger-Müller, que la gente se olvida del otro señor) y asusta un poco a un alumno glotón. El plátano que se está comiendo tiene una actividad radiactiva de 17 becquerelios, y una radiación absorbida de 0,1 microsieverts. Obviamente, se queda pálido por un momento. No es por nada, pero los plátanos tienen potasio-40 (radiactivo). ¡RÁPIDO, ENTIERRA LOS QUE TENGAS EN CASA! No es para tanto. La radiación que absorbemos los seres humanos en un año (de normal, sin hacerse radiografías ni TAC) es 2,1 milisieverts. Habría que comerse 21.000 plátanos para alcanzar semejante dosis.

Otra cosa que nos cuenta en esta escena el profesor es el asunto del jabalí de Baviera. Es radiactivo y es aconsejable no comerlo hasta dentro de muchos años; cuando el cesio-137 se haya desintegrado, podremos comer. Es por el accidente de Chernóbil. “Pero, Chernóbil está en Ucrania y Baviera en Alemania”. Ya, las nubes absorbieron la radiación, la llevaron hasta Baviera y los jabalíes se comen las trufas radiactivas.

Felix en el punto de mira.

Si hay algo que a Felix le gusta, es meterse en follones. Muchas veces ha sido apuntado con una pistola por los asesinos del caso que están investigando y él ha salido por patas usando la física. Hizo saltar la alarma usando la reflexión de un láser en espejos para apagar las llamas que lo quemaban, usó la cinemática para tirar un coche con una grúa sobre otro en el momento justo para detener a un fugitivo, y se tiró de un puente basándose en el péndulo. Pero los dos aplausos se los merece por estos dos grandes finales de episodio:

  • Condomfoot.

condomfoot

Como bien dice, los condones protegen. No solo a la hora del folleteo, sino también como aislante eléctrico. Si no recuerdo mal, Felix se pone cuatro capas de condones en los pies (en cada pie). Lo que él pretende es freír a los malos que va a visitar a un restaurante chino, sin dañarse él. Los condones están fabricados en látex, que no conducen la electricidad. Cuatro veces más látex es mejor que una. Lanza un buda contra una pecera, el agua salpica contra el suelo y un enchufe que había allí conduce la electricidad. Porque el agua de los peces no es aislante, ya que tiene sales disueltas. Y los electrones tienen vía libre. Ya sabéis el destino de los implicados.

  • ¡¡¡Apaga eso!!!

efecto larsen

A pesar de que en la escena cuando Felix piensa, aparecían unas fórmulas en la pantalla relacionadas con el sonido, tenían poco o nada que ver. Felix se encuentra en un teatro donde un chico tiene a punta de pistola a la compañera de policía. Pero va a aplicar el efecto Larsen y distraerlo. (Las flechas y el círculo rojo son míos). Lo que hace es subir el volumen de los altavoces a tope. Luego, lanza el micrófono contra los altavoces. Y lo que pasa es que el sonido del altavoz entra en el micro. El sonido es recogido y se vuelve a emitir por el altavoz. Y vuelve a… en fin, un pitido de mil demonios y mil hercios tan molesto que obliga a taparse los oídos al apuntador. Lo que caracteriza al sonido es que sube el volumen (su sonoridad, más científico) en un feedback positivo (cada vez más), y su tono (más agudo).

La ciencia mola.

Normalmente, los capítulos son temáticos y el título tiene que ver con algo que aparecerá. El capítulo 2, por ejemplo, estuvo dedicado enteramente a la radioactividad. En él, aprendimos qué es el agua superpesada.

El agua que bebemos tiene la fórmula H2O. Cada átomo de hidrógeno tiene 1 protón y 1 electrón. Pero también existe un agua un poco rarita que es agua pesada. Además de 1 y 1, tiene un neutrón. Es decir, el hidrógeno es un isótopo llamado deuterio y su fórmula química puede ser 2H2O o D2O (lo sé, no hay ningún elemento químico cuyo símbolo sea D, pero se representa así). Y más rara aún es el agua superpesada, cuyo hidrógeno es el isótopo tritio. A diferencia de la pesada (sin el super), esta es radioactiva y beberla puede matarte. La fórmula es 3H2O o T2O (tampoco hay elemento para T). Lo que significa que se descompone. Este agua se puede fabricar en un laboratorio o encontrarla en la naturaleza, que según dice Felix, hay 3kg de este tipo en ella. No estoy muy seguro de la cantidad que dice haber: si es radioactiva (se descompone) y se produce al mismo tiempo más, pero es seguro que la hay en la naturaleza. Y obviamente midiendo el periodo de semidesintegración, se puede averiguar la “edad” de esa agua. Y por si os preguntáis si esto sirve para algo más que para “eliminar a los indeseados”, sí, para datar la edad de vinos vintage.

En el capítulo 9 hace algo muy bárbaro, probablemente factible. Tras ser acusado de asesinato el jefe de policía Tremmel, deciden robar el arma donde se aloja como prueba de crimen. Pero para poder acceder, tienen que forzar la cerradura. Y que mejor, que usar un electroimán Bitter. Una monstruosidad que genera campos magnéticos de hasta 45T. En este vídeo podéis ver lo que se hizo solo con 16T.

Aparte de verse asquerosamente mal, es trepidante. El electroimán era tan fuerte que hizo levitar una rana repeliendo las moléculas de agua de su cuerpo. El agua no es ferromagnética (atraída por imanes) sino diamagnética (repelida por imanes). No obstante, los electroimanes pueden usarse para atraer o repeler según como se polarice. Ahora, imaginad la enorme potencia que debe recibir para funcionar ese trasto.

BONUS: Leon lleva un marcapasos, hay que salvarlo.

En una ocasión, no salva su vida, sino la de Leon, el hijo de la compañera de policía. Un pulso electromagnético (PEM) es una especie de bomba capaz de freír a todo aparato que funcione con electricidad. Sin entrar en detalle en la trama, Felix sabe que va a estallar un PEM y Leon está al lado suyo, y puede morir, porque tiene un marcapasos. Pero Felix sabe física, y la jaula de Faraday lo protegerá. Explicado de una forma breve y sencilla, la jaula de Faraday es un bloqueo de todo tipo de onda electromagnética. Cuando el PEM intente atravesar la malla metálica, no la traspasará y el marcapasos no dejará de funcionar. La malla se carga de electricidad (genera campo eléctrico), pero se crea otro en sentido opuesto, anulándose ambos.

leon jaula faraday

Gracias por la curiosidad, Felix.

Felix es un poco “vasilón” y no muy empático, que cabrea a la gente. Quizás por eso, casi siempre acabe delante de la trayectoria de una bala. Pero además le gusta contar anécdotas. He aquí algunas:

  • En Mercurio, la rotación dura 58 días y se podría decir que allí un segundo, dura más que en la Tierra. Bueno…
  • Las hormigas esquivan las microondas, por eso, es imposible matarlas quemadas dentro de un microondas.
  • La rana de bosque puede congelarse y descongelarse viva.
  • Hay que comerse un kilo de semillas de albaricoque para morirse por intoxicación de cianuro, porque contienen amigdalina.

Por favor, buscad la serie y miradla. Solo como empieza el primer capítulo de la segunda, ya merece la pena ver la primera.

Mira aquí el adelanto: http://www.axn.es/programas/einstein

*La imagen destacada es un fotograma de la serie “Einstein” y la persona que aparece es el actor Tom Beck.