Continuamos aquí con la segunda parte de “LAS SIETE MAGNI-FICAS. EL REBOOT”. Para ver la primera, entra aquí.

La candela. Todo el mundo hablando del amperio, del kilogramo, del mol, pero se olvidan que también se ha cambiado la definición de candela y metro. ¿Por qué no se habla de ellas? Porque es prácticamente la misma, y claro el kilogramo se lleva todo el peso de la noticia (JEJEJEJE, PESO, LO PILLÁIS?). Aparte de ser una unidad que representa una magnitud que jamás he estudiado, su definición sigue siendo muy rara. Pero claro, ¿qué se puede esperar si se trata de la intensidad luminosa? Esta magnitud también depende de una constante.

candela peña

Definición de candela. Fuente: “eldiario.es”.

Lo cierto es que en la versión anterior cometí el error de poner la definición anterior a la anterior a ésta (cagüennnn Google). La actual es esta: “la intensidad radiante de 1/683 watios por estereorradián en cierta dirección que emite una radiación monocromática de frecuencia 540·1012 Hz. Teniendo en cuenta las definiciones actuales de segundo, metro y kilogramo”. Eso último, es el agregado a la definición. Esa frecuencia no es algo random, sino que está basada en una vela estándar que posee una composición química concreta y emite esa frecuencia. Procede de una unidad obsoleta, la bujía.

El metro. Es casi la misma que antes (esa la puse bien en su día). Fijaos qué fácil: si la velocidad de la luz recorre 299.792.458m en un segundo, ¿cuánto tarda en recorrer un metro? Pues 1/299.792.458s. Ahora, cogiendo la definición de segundo que sí ha cambiado (apenas, pero bueno, asentid con la cabeza y ya está). Por tanto, el metro y la candela han sido modificados como consecuencia de otros, sin redefinirlos del todo.

Casualmente, el día que entraban en vigor las nuevas definiciones, el 20 de mayo, mi profesor de electricidad hablaba sobre la vieja y nueva definición del amperio, que es algo que se estudia cuando das campo magnético. Esto dije en su día: <<“la intensidad de una corriente constante que, al circular por dos conductores rectilíneos, colocados a la distancia de un metro uno de otro en el vacío, produciría entre dichos conductores una fuerza de dos diezmillonésimas de newton por cada metro de longitud”.>>

Una fuerza que es de tanto… uff. ¿Por qué no otra constante? A ver qué tenemos. La carga de un electrón. Un amperio ahora es la corriente generada por una carga de 6,2415093×1018 partículas elementales en un segundo. No es casualidad que ese número sea la inversa de la carga del electrón, que es 1,602·10-19. Han dicho que si en un segundo pasan 1,602·10-19 culombios, en 1/1,602·10-19 segundos, pasa un culombio, que es 6,2415093×1018. Así que como 1A = 1C/1s, un amperio es esa carga que pasa en un segundo por un conductor. Es una regla de tres, y otra vez me ha costado entenderlo del todo.

El kelvin. Este ha sufrido un cambio bastante radical también. Porque ahora 1K es igual a la temperatura a la que se encuentra un objeto que emite 1.380649 · 10−23 Julios. Otra vez, no es un número random, es la constante de Boltzmann (no es Superman, ni Spider-Man, es Boltzmann). Es la que relaciona la temperatura y la energía y sin duda es mejor que la que decía lo del punto triple del agua. Os invito al post antiguo para leerlas todas las anteriores.

Así quedarían las relaciones ahora:

si units

Vaya grafo ¿no? Fuente: “es.wikipedia.org/wiki/Redefinicion_de_las_unidades_del_SI”.

Como habréis podido observar, se han aprovechado constantes universales para las definiciones, lo que deja unas magnitudes invariables y más sencillas. No olvidemos que estas magnitudes establecen las llamadas dimensiones de otras magnitudes. Por eso, la velocidad es [v]=L·T^-1 que quiere decir “m/s” (metro partido segundo). Y así con todas las demás, agrupando unas se forman otras que luego pueden servir para sacar otras magnitudes. De la velocidad y el tiempo sale la aceleración, de la aceleración y la masa sale la fuerza, etc.

Es inevitable que algunas de estas magnitudes dependan de otras fundamentales, por ahora. Como podéis ver arriba, hay flechas que apuntan desde una magnitud a otras. El premio gordo se lo lleva el segundo, que de él dependen las definiciones de metro, kelvin, kilogramo, candela y amperio. Del mol, ninguno.

Todo esto en tu día a día no te afecta, si eres un ciudadano corriente que no se dedica a la investigación. Por eso, aunque no está mal saberlo porque al fin y al cabo es divulgación, no te meterá en un pánico para el resto de tu vida.

Espero que os haya dado una visión rápida sobre los “ladrillos de la ciencia”.

Os regalo esta “cutreñeta” con mis dotes de Paint.Net.

LORD KELVIN