Este post contiene spoilers de la película “Interstellar”.

Llevamos varias semanas hablando de “El Ministerio del Tiempo” y mañana es el último capítulo (salvo que ya haya pasado el martes). Ojalá no lo sea de la serie. Creo que es un buen momento para hablar sobre algo importante: ¿se puede viajar por el tiempo? Mucho se ha escrito sobre viajes en el tiempo, como algo teóricamente posible pero difícil de lograr en la práctica. Vamos a ir paso por paso con lo esencial.

Los orígenes con Galileo. Todo el mundo recordará cuando en educación física hacía la prueba de velocidad. Misma distancia para todos, pero no todos somos igual de rápidos. El o la atleta de la clase con piernas muy entrenadas siempre hacía la mejor marca, o sea, corría en menor tiempo. Esto es lo que dice la física de Galileo: imaginad que el corredor lanza una moneda al aire mientras corre. La moneda caerá de vuelta a su mano y para él habrá realizado una trayectoria vertical. Pero tú que estás esperando tu turno para correr, ves que no, que traza una curva, una parábola. Comprobadlo. Primera clave: el movimiento depende del observador, o sea, el sistema de referencia.

Esta escena de “Top Secret” nos engaña con la primera clave.

Mi ahora y tu ahora. Veamos un ejemplo diferente que se ajuste a lo que viene a continuación. Un tren que emite 2 destellos de luz, uno por la parte delantera y otro por la cola. Si una persona se encuentra en la mitad exacta del tren cuando los destellos son emitidos a la vez verá que el de la cabecera llega antes que el de la cola. Esto es porque se está alejando de la señal trasera y tarda un poco más en alcanzarlo. En cambio, una persona en un andén, quieto, percibirá los dos destellos a la vez si se emiten al mismo tiempo y recorren la misma distancia. Segunda clave: a veces, dos hechos no son simultáneos.

 

La velocidad de la luz debe ser constante, sin sumarse a la velocidad del tren. Fuente: “agrega.juntadeandalucia.es”.

La luz es diferente. Las velocidades, como hemos visto antes, se suman o se restan con objetos, pero no para la luz. No, señor@s, la luz (y todas las ondas electromagnéticas, como los rayos X o las ondas de Wi-Fi) siempre tiene la misma velocidad en el vacío, unos 300.000.000m/s aprox. Un poco más lenta en otros medios como el aire o el agua. Así que, ¿qué pasaría si viajáramos a la velocidad de la luz o casi? Bueno, nosotros no podemos ir a tal velocidad porque es infranqueable, pero si pudiéramos ir cerca de esa velocidad, veríamos como nuestro reloj transcurre más despacio. Como sería necesario acelerar y desacelerar nuestro medio de transporte, esos cambios nos harían… ¡aparecer en el futuro sin haber envejecido casi! Tercera clave: viajando a una velocidad muy alta, se percibe que el tiempo pasa más despacio.

einstein mdt

Si Einstein supiera que los españoles tienen un ministerio del tiempo, se alegraría. Fuente: fotograma del capítulo 40 de “El Ministerio del Tiempo”.

Hacia el futuro. A este extraño fenómeno se le llama dilatación temporal y es la explicación a por qué Cooper con el mismo aspecto se reencuentra con su hija Murph hecha una yaya en la película Interstellar. La dilatación temporal es algo a tener en cuenta en los GPS, ya que la gravedad también afecta al tiempo. Los satélites que rastrean nuestra posición están sometidos a una fuerza gravitatoria menor por su distancia y los relojes atómicos que hay en su interior se adelantarían 39 millónesimas de segundo. Para que no tengamos un error de 12 kilómetros que convertiría a la navegación por GPS en una tarea imposible, esto se corrige en los propios satélites y en los receptores. Cuarta clave: cuanta mayor fuerza gravitatoria, más despacio pasa el tiempo.

burj khalifa

Las personas que vivan en lo alto de Burj Khalifa envejecen un pelín más rápido que los que viven abajo. Un pelín, eh. Fuente: “viator.com”.

Singularidades en el hiperespacio. Ya hemos visto que viajar al futuro sería posible si viajáramos a velocidades cercanas a la de la luz. ¿Qué hay de ir hacia atrás? Las puertas del tiempo serían la parte tangible de lo que en física se llama agujero de gusano o más formal “puente de Einstein-Rosen”. El espacio y el tiempo constituyen el hiperespacio que puede tener pliegues y por lo tanto crear atajos a otros lugares y tiempos. Para que un agujero de gusano se creara, sería necesario tener dos agujeros negros (en realidad, el de salida es un “agujero blanco”) cuyas singularidades formarían un embudo por el que pasar. Y no, por ahora no se ha encontrado ninguno, aunque son teóricamente posibles.

agujero de gusano

Agujero de gusano esquemático. La solución podría estar en la física cuántica, pero nos vamos a quedar ahí. “Fuente: pinterest.es”

Houdini tenía su método de retroceder varias horas al pasado, el rabino Levi descubrió cómo viajar a cualquier época con gematría, notaricón y temurá y el Anacronópete permite ir al año que quieras (aunque el máximo que permite el panel es año 9999, ya que solo hay cuatro dígitos). Pero lo cierto, es que viajar en el tiempo todavía es ciencia ficción.

*La imagen destacada es un fotograma del capítulo 39 de la serie “El Ministerio del tiempo”.

Fuentes:

Si quieres leer más sobre viajes en el tiempo, aquí escribí del efecto mariposa y aquí de cómo se evitan paradojas temporales. Y si quieres entender la Relatividad mejor, el enlace a YouTube en “Fuentes” te llevará al canal de Quantum Fracture que explica de forma muy amena y clara esta teoría.